Cómo hacer infografías que funcionan (I/II)


Zama | 24 Ene 2017 | Diseño y Tendencias Blog - Infografías I

Las infografías se han convertido en las reinas indiscutibles del marketing de contenidos y en una herramienta fundamental para las marcas en su comunicación.

¿Por qué este éxito?

En un mundo cada vez más saturado de mensajes digitales e información, más que leer escaneamos diagonalmente los contenidos intentando extraer la información que nos interesa en un solo golpe de vista.

No tenemos tiempo para textos largos o complejos: queremos información clara, concisa y lo más visual posible (y si es con colores bonitos y dibujos entretenidos, mejor). Una buena infografía reúne esas características.

Hay un motivo más: las infografías no son solo mensajes comerciales publicitarios. Son comunicaciones que ayudan, informan o aclaran de una manera próxima y amable.

Por eso, cuando en Zama planteamos una infografía para alguno de nuestros clientes, no perdemos de vista que su objetivo principal es informar, educar o ayudar. Porque solo así conseguimos generar una actitud positiva del receptor hacia nuestro cliente y su mensaje.

Lo primero…

Es saber qué quieres contar. Pensar una pregunta a la que esa infografía va a dar respuesta. Buscar los datos que la apoyan o la confirman. Distribuir esos datos a lo largo de una narración, de una estructura. Y presentarlos de manera visual, con el texto indispensable. No conviertas un post en una infografía añadiendo dibujitos: ¡Son dos cosas distintas!

La mejor manera de atrapar a la audiencia es dar la respuesta a una pregunta interesante. Una buena infografía siempre empieza con un buen “Por qué…?”.

Si quieres hablar de tus productos, asume la verdad: a la gente no suelen interesarle. Así que habla de curiosidades de tu sector, da consejos de consumo, aporta información útil para su día a día. Hazlo con humor y personalidad. Solo así podrás, además, incluir un mensaje comercial.

Busca conseguir una respuesta emocional a través de datos cuantificables o hechos concretos. Y, por supuesto, no falsees datos y cita siempre las fuentes de la información.

Solo si tu infografía es interesante será compartible. Y es lo que queremos. Que la gente la encuentre tan interesante o tan curiosa que la reenvie a todos sus contactos, que la comparta.

¡Esto no es todo! En la segunda parte de este post (¿Cómo hacer infografías que funcionan (II/II)?) veremos cómo organizar tu infografía, cómo mejorar su diseño y algunos detalles técnicos a tener en cuenta. No dejes de leerlo.

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